Mirad este video del proceso de selección de candidatos. Mirad el “malo de la película”, un tal Risto Mejide (le juzgo por su papel televisivo) en su role de experto que parece ser que se lo cree de verdad. Mis colegas, todos expertos de marketing e imagen, pueden asegurar que este tío no sabe nada mas allá de que te pueda sorprender. Su sabiduría es de un novato universitario camuflado debajo ropa de marca y una gafas de sol. Y ya en ello, no te digo nada de los otros dos jueces…
Mirando al Sr. Mejide, si no fuera por la televisión, y el hecho que este personaje de dibujos animados se esconde detrás de este programa (o su personaje) nunca se atrevería hablar así de estas formas a nadie. Pero este cobarde y irrelevante entidad en el esquema del mundo, no tiene la culpa, somos nosotros por mirar (y en mi caso escribir, aunque denuncio) este programa que aporta absolutamente nada en nuestras vidas, excepto fomentar los sentimientos más oscuras y primitivas de nuestra personalidad; el cotilleo, el voyuerismo vulgar, el deseo sin conocimiento, la envidia (ay, la enfermedad nacional) y la vergüenza ajena. Quizás estos son las razones de su éxito entre su publico, con lo cual me asusta y como se dice…”dime con quien andas…”






